10 may 2021

1° COMUNIÓN 2020/21

"El Beato Luis hizo de la Eucaristía, el alimento dominical para él y para sus jóvenes. A la edad de 12 años tomó su primera comunión y luego a los 16 años en el Santuario de la Dolorosa de Rho, después de la celebración eucarística y colmado de alegría tomó la firme decisión de servir a Dios y hacerse Santo..."

"Cada vez que Monti abría un nuevo campo de trabajo, su primer pensamiento era hacer lugar a Cristo Eucaristía, el primero en entrar en su nueva obra debía ser: JESÚS SACRAMENTADO”.

Con el mismo amor que nuestro querido Beato Luis nos transmite a Jesús Eucaristía, los alumnos que cursan el 4to grado del Colegio San Cayetano de la provincia de Tucumán, se preparan cada año para recibir su Primera Comunión.

Durante el año 2020 tuvimos que trasladar nuestra catequesis a los medios virtuales. Con mucho esfuerzo, pero también con gran entusiasmo, los niños continuaron su formación por medio de encuentros por Zoom y Classroom. También los padres asistieron a reuniones virtuales de Catequesis Familiar, asumiendo el verdadero rol de catequistas en sus hogares.

Debido a las restricciones sanitarias en nuestra provincia, la tan esperada Primera Comunión tuvo lugar el 17 de abril de 2021, en una misa por la mañana y otra por la tarde. Recibieron a Jesús Sacramentado por primera vez 59 niños y niñas, acompañados de sus padres y familiares más cercanos.

Las celebraciones litúrgicas presididas por el Padre José, estuvieron cargadas de un profundo respeto y con las emociones a flor de piel.

Algunas madres de los niños y niñas se encargaron, junto al docente de educación musical, de conformar un coro para el gran día. Ensayaron varias jornadas previas para  acompañar con la música y los cantos este encuentro especial con Jesús.

También como gesto solidario, inspirados en el lema “Caridad, siempre y para con todos”, las familias ofrecieron donaciones de Kits de higiene personal, que serán distribuidos entre las mamás que tienen sus hijos internados en el Hospital del Niño Jesús.

Por último, pero no menos importante, fue la colaboración de todo el personal docente y auxiliar de la institución. Todos prestaron su servicio de distintas maneras para lograr que esta fiesta sea vivida con alegría, devoción y bajo todos los cuidados sanitarios necesarios.

Al finalizar la Santa Misa, se hizo entrega a los pequeños de un recordatorio y la medalla de Nuestra Madre, la Inmaculada Concepción.

Fue un día de fiesta para la Iglesia y especialmente para toda la comunidad educativa.

Bajo la protección de María Inmaculada, primer sagrario viviente, seguimos trabajando para que más niños y niñas puedan encontrarse con Jesús vivo y presente en la Eucaristía.

¡Bendito y Alabado sea Jesús, en el Santísimo Sacramento del Altar!



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